Se trata de 8 viviendas en régimen de cooperativa en el centro de la localidad de Huarte.
Es una actuación ya finalizada y previa a la formación de Habitabide. Pero todos los miembros de Habitabide participamos tanto en la gestión integral, como en el diseño, seguimiento y dirección de las obras hasta la completa finalización de las mismas y su entrega a los cooperativistas.
Supuso para nosotros la constatación de que no solo diseñamos edificios, sino que nuestros edificios influyen en como vivimos y que el proceso de diseño puede convertirse en una potente herramienta para crear comunidad y generar conocimiento y conciencia en relación a la construcción y su impacto.
Se trata de un edificio colectivo con sus correspondientes garajes y trasteros en planta sótano y que cuenta a su vez con una parcela privada en la que se desarrollaron pequeñas huertas individuales y un espacio exterior de uso comunitario. El edificio está certificado en estándar passivhaus como passivhaus plus ya que cuenta a su vez con una instalación de generación fotovoltaica.
Concebido inicialmente con estructura de madera (CLT) finalmente se construyó en hormigón y termoarcilla tras el análisis de costes y la decisión de los cooperativistas al respecto.

Todo el proyecto fue personalizado y adaptado a las necesidades que surgieron a la largo del proceso. Este trabajo permitió a su vez generar una cohesión entre los cooperativistas que se ve reflejada en la actualidad en el funcionamiento, en el uso de los espacios comunitarios y las huertas diseñadas.
El edificio está en uso desde 2021 y las sensaciones de sus usuarios son muy satisfactorias. El nivel de confort interior es muy elevado a unos costes muy reducidos. El coste medio de climatización por vivienda (calefacción y refrescamiento por suelo radiante) es de 80 euros al año. Fue un claro ejemplo que confirmó nuestros objetivos: que los modelos cooperativos pueden ofrecernos más por menos.